Mujer escribiendo en su diario. Salud mental.
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Salud mental: ¿Cómo cuidarla a diario?

Salvo que vivas en otro planeta, habrás notado que se habla mucho más de salud mental estos últimos tiempos. Seguramente es otro de los acontecimientos acelerados por la pandemia. Es triste que hayamos esperado tanto para hablar y preocuparnos de salud mental pero aquí estamos. Los atletas, los actores y gente conocida en general han empezado a hablar, a contar sus luchas contra la ansiedad, la depresión o el estrés de todos los días. Nos estamos dando cuenta de que sin salud mental, sin equilibrio entre la cabeza y el cuerpo, no hay salud. 

¿Qué es la salud mental?

Nuestra salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social. No es solo la ausencia de enfermedad mental. La salud de nuestra mente determina también cómo manejamos el estrés cotidiano, cómo nos relacionamos con los demás y cómo tomamos decisiones.

Una buena salud mental nos permite vivir mejor y aumentar nuestra productividad. Nos lleva a una mejor salud física: conocemos ya los efectos del estrés y la ansiedad sobre nuestro cuerpo. Solo con una buena salud mental podemos vivir nuestra vida con todo nuestro potencial. ¿Qué podemos hacer, pues, para mantener la buena salud de nuestra mente?

 

Tomarnos tiempo para reflexionar.

Es indispensable. Necesitamos parar. Parar para pensar. No puedes sentirte bien si nunca reflexionas sobre dónde estás en tu camino o sobre si estás en tu camino. Si vives en modo piloto automático, es muy probable que no estés viviendo tu vida sino la de otros. Es muy probable que estés pasando al lado de las cosas buenas para ti y apuesto a que tu mente es un caos.

Así que os invito a parar y contestar a unas preguntas: ¿Dirías que, en general, estás más triste o más feliz? ¿O más estresada? ¿Qué te gustaría cambiar? ¿Qué pequeño paso puedes dar para cambiarlo? Es interesante saber también qué es lo que quieres y por qué. Sin esto te falta parte de tu brújula interior.

Párate de vez en cuando para estar contigo misma y regular tu brújula interior.

 

Cuidar nuestro círculo.

Las personas que te rodean son importantes. Rodéate de personas que te apoyen. Para tu salud mental es necesario estar con gente que te permite ser la mejor versión de ti misma. Pasa tu tiempo con gente que te inspire, que te quiera, que te divierta y que quiera, de verdad, lo mejor para ti. Lo más probable es que una sola persona no pueda hacer todo esto y por eso es fundamental tener a varias personas que puedan ayudarnos, cada una a su manera, alrededor nuestro.

 

Dejar tiempo para hacer lo que te encanta.

Si me dices que no tienes tiempo para esto, entonces es que no tienes muy claras tu prioridades. O, quizás, es que no te consideras a ti misma una prioridad. En este caso, te invito a leer otra vez el punto uno de este artículo y a hacerte más preguntas sobre tu vida. Nosotras, las mujeres, tendemos a olvidarnos de nosotras mismas. Por educación y sesgos de la sociedad, solemos colocar a los demás antes que nosotras. Repito aquí lo que suelo decir y escribir a menudo: Si tú no estás bien, no podrás cuidar bien de los demás. Es sano dedicar tiempo a lo que nos gusta mucho y tenemos derecho a disfrutar de estos momentos personales que nos hacen sentir bien.

Hacer lo que te encanta es cuidarte. Es necesario para una salud mental sana.

 

Respirar.

La manera más sencilla, barata y rápida de volver a tu centro. Aprende a respirar conscientemente, varias veces al día. Podrás calmarte, centrarte y volver a tu equilibrio. La respiración tiene efectos potentes sobre nuestro cerebro y por lo tanto sobre nuestro cuerpo. Puedes ponerte alarmas a lo largo del día para pensar en ello. Tienes a tu alcance muchas aplicaciones que te pueden ayudar a desconectar unos minutos y concentrarte en tu respiración. La respiración es una potente aliada en nuestro camino hacia una buena salud mental.

 

Vigila tu discurso interior.

Cuidado con lo que te dices a ti misma. Empieza a vigilar tus saboteadores. Otra vez te invito a que te hables como si hablaras a una amiga. Las palabras que te dices crean tu mundo. ¿Cómo quieres que sea este mundo? Recuerda que no es lo mismo equivocarse que ser una inútil. Aprende a dedramatizar y aprender de tus errores. Eres humana y los seres humanos erran.

Sé amable contigo misma. No dejes que las rumiaciones te amarguen la vida. Existen ejercicios y técnicas para deshacerte de ellas. Te invito a investigar y si tienes preguntas o necesitas ayuda, puedes contactarme: https://chrystelcoach.com/

 

Las cosas son más sencillas cuando te hablas bien a ti misma.

 

Aprender a querernos.

El punto anterior también es parte de este pero quererte es, además, aprender a poner tus límites. Saber respetar tus derechos, tu energía y tus valores es una manera potente de quererte. Si necesitas una guía completa para aprender a cuidarte, te dejo el link a uno de mis posts:

https://chrystelcoach.com/como-cuidarse-la-guia-definitiva/

Cuidar lo que comes, hacer deporte y cuidar tu sueño son imprescindibles para una salud mental óptima. Nuestro cerebro no responderá de la misma manera bajo la influencia de un chute de azúcar o de grasa que después de una comida equilibrada. Un cuerpo sano facilita una buena salud mental y una buena salud mental facilita un cuerpo sano. ¿Cómo quieres entrar en el círculo virtuoso? Comer equilibradamente y hacer algo de deporte son una buena puerta de entrada.

 

Aprender a gestionar nuestras emociones.

Los coaches trabajamos mucho esta parte. No hay sesión donde no hablemos de emociones. Las emociones son una señal que nos avisa de lo que necesitamos. Si no escuchas la emoción…no sabes realmente lo que necesitas. Escuchar tus emociones y entender su mensaje es esencial para construirte y fortalecer la salud de tu mente.

Para que puedas acercarte al mundo de las emociones y las necesidades que se esconden detrás, te dejo el link a mis emocards: https://chrystelcoach.com/emo-cards/

 

Cuidar mucho lo que entra en nuestra mente.

Tienes derecho a desconectar, a no querer saber todas las noticias catastróficas y a escoger lo que entra en tu cabeza. Por la mañana, dejo pasar cierto tiempo antes de abrir el teléfono o poner la televisión. Utilizo este tiempo para mí. Es un momento para reflexionar sobre el día que tengo por delante. No dejo que las noticias o la publicidad cambien mi estado de ánimo o mi capacidad de concentración. Te invito a escoger en conciencia lo que nutre tu mente. Puedes escoger también en qué momentos del día te vas a acercar al mundo de las redes sociales y su ruido continuo. No tienes por qué dejar que te invadan más de la cuenta.

 

Practicar la gratitud.

Otro consejo potente. Mientras estés sintiendo gratitud no puedes estar a la vez sintiendo ira o mal rollo. Así que…no te lo pienses. Agradece todos los días las pequeñas y grandes cosas de tu vida. Tendrás además una perspectiva distinta de tu vida y te ayudará a relativizar.

 

Conectarnos con los demás.

Los seres humanos somos seres sociales. Una buena salud mental pasa por unas relaciones sanas con los demás. Un buen apoyo social nos ayuda a protegernos de los daños del estrés. Acabamos de ver los estragos del aislamiento durante la pandemia y debemos cuidar nuestras relaciones. No se trata aquí de cantidad pero sí de calidad.

 

Desarrollar un significado y propósito en nuestra vida.

Terminamos con el consejo más «espiritual.» No siempre es fácil conocer el propósito de nuestra vida. Algunas personas lo tienen claro desde temprana edad y para otros cuesta más verlo. No pasa nada. Todos tenemos un propósito y podemos indagar mientras vamos explorando la vida y nuestra vida interior. Nuestro propósito se puede desarrollar a través de nuestro trabajo o mediante un voluntariado. Lo importante es seguir aprendiendo cosas nuevas, acercándonos a la vida y a los demás.

 

Espero que estos puntos te ayuden a tener una visión más global de lo que puedes hacer para mantener o mejorar tu salud mental.

Por supuesto estaré encantada de leerte en comentarios si tienes otras maneras de cuidar tu mente. Si decides poner en práctica uno de estos consejos para la salud mental, por favor, no dudes en escribir un comentario con tu experiencia.

 

 

 

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